HERNÁN CORTÉS, NO TRAJO LA CIVILIZACIÓN - CAPÍTULO 9 - ©MANUEL PEÑAFIEL, FOTÓGRAFO, ESCRITOR Y DOCUMENTALISTA MEXICANO.
Hernán Cortés, no trajo la civilización a México
©Manuel Peñafiel, fotógrafo, escritor y documentalista mexicano.
Bernal Díaz del Castillo ( 1496 – 1584 ), fue un explorador que acompañó al genocida español Hernán Cortés durante su invasión a lo que ahora conforma la República Mexicana, los sucesos que acontecieron durante dicha época, Bernal Díaz del Castillo los redacta realistamente sin alabar al que sería más tarde un homicida encumbrado, gracias a los historiadores españoles que nunca pisaron estas tierras, y que aún así, defienden a Cortés asegurando que todo lo que se ha escrito describiendo las bajezas, violaciones, destrucción, esclavitud impuesta a los indígenas; además de las ejecuciones en la hoguera ordenadas por los clérigos católicos en contra de los nativos que rechazaron ser bautizados; forma parte de la Leyenda Negra esparcida para denigrar la intromisión española del siglo 16 en América, a la que los españoles ignorantes consideran una gloriosa gesta. Mientras el contingente de Hernán Cortés marchó por la calzada de Iztapalapa hacia la Gran Tenochtitlan, esto es lo que observaron según la acertada descripción que escribe Bernal Díaz del Castillo en la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.
“ Luego otro día partimos de Estapalapa ( Ixtapalapa ), muy acompañados de grandes caciques, íbamos por nuestra calzada adelante, la cual, está ancha de ocho pasos y va tan derecha a la ciudad de México que me parece que no se torcía poco ni mucho, y puesto que es bien ancha toda iba llena de aquellas gentes que no cabían, unos que entraban en México y otros que salían, y los indios que nos venían a ver, (...) estaban llenas las torres y los cués ( templos ) y en las canoas y de todas partes de la laguna, y no era cosa de maravillar, porque jamás habían visto caballos ni hombres como nosotros ”.
“ … y aún algunos de nuestros soldados decían que si aquello que vían , si era entre sueños, y no es de maravillar que yo lo escriba aquí desta manera , porque hay mucho que ponderar en ello que no sé como lo cuente: ver cosas nunca oídas, ni vistas, ni aun soñadas como víamos. ” En efecto, cuando los depredadores españoles parten de la ciudad de Iztapalapa hacia la Gran Tenochtitlan lo que admiran delante de ellos es el valle lacustre de México con sus jardines flotantes sobre los cuales se erigen los palacios de piedra entre zonas enjardinadas con árboles y flores, barrios blancos donde resaltan los templos construidos en forma piramidal; todo esto, coronado por el límpido horizonte con celaje arrobador de donde resaltan los gigantes volcánicos Popocatépetl ( Monte que humea ) e Iztaccíhuatl ( Blanca mujer ); pero todo esto habría que sucumbir ante el pillaje de Hernán Cortés y sus soldados portadores de la gripe, la viruela y la sífilis. Tristemente para los mexicanos que conservamos nuestra dignidad, sin anhelar continuar siendo vasallos de España, en las páginas escritas por Bernal Díaz del Castillo podemos constatar la civilización que existía en el México antiguo, la cual demolieron los burdos saqueadores comandados por Hernán Cortés, me refiero a sus 700 soldados y los miles de aliados indígenas dedicados al voraz pillaje: “ Digo otra vez que lo que estuve mirando… agora todo está por el suelo ”, concluye Bernal Díaz del Castillo.
©Manuel Peñafiel - Fotógrafo, Escritor y Documentalista Mexicano.
El contenido literario y fotográfico de esta publicación está protegido por los Derechos de Autor, las Leyes de Propiedad Literaria y Leyes de Propiedad Intelectual, sin embargo, puede ser reproducido con fines didáctico - culturales mencionando el nombre de su autor Manuel Peñafiel y sus créditos por las fotografías, además de los autores de las obras de arte; queda prohibido utilizarlo con fines de lucro. This publication is protected by Copyright, Literary Property Laws and Intellectual Property Laws. It can only be used for didactic and cultural purposes mentioning Manuel Penafiel as the author and his credit for his photographs, along with the names of the creators of the works of art. It is strictly prohibited to use it for lucrative purposes.












































Comentarios
Publicar un comentario